Innovación en la búsqueda de empleo
Escrito por Espony Henche, Elisa
Alicante, 17 de agosto de 2010 - La innovación es, sin duda, una de las herramientas imprescindibles para el desarrollo del ser humano en general, y de los profesionales en particular; del mismo modo que lo es para las empresas, organizaciones e instituciones que quieren seguir creciendo y ofreciendo un elemento diferenciador.
Trasladando este aspecto al ámbito de los recursos humanos, y en concreto a la búsqueda de empleo, parece obvio que debemos recurrir a nuevas estrategias que difieran de las herramientas tradicionales para alcanzar nuestros objetivos.
Así, la búsqueda de empleo a través de las redes sociales ya es un hecho que ha relegado a un segundo plano (o al menos, para determinados puestos y perfiles) los tradicionales anuncios en prensa que ya habían sufrido anteriormente esta situación con la aparición de otra innovación (aunque ahora ya no nos parezca tal cosa): las páginas de empleo a través de Internet.
Llegados a este punto cabe preguntarse: ¿qué es lo innovador en relación al alma máter de la búsqueda de empleo, es decir, al curriculum vitae? Pues bien, tenemos que estar dispuestos a hacer gala de nuestras mejores dotes artísticas y enfrentarnos (o disfrutarlo) a la preparación de un "videocurriculum" o, lo que es lo mismo, contar nuestra "historia de vida" nosotros mismos, con nuestras propias palabras y ¡mirando directamente a cámara!
¡Así es!, actualmente el curriculum ha dejado de ser algo estático que contenía mucha información sobre conocimientos (formación) pero bastante menos sobre habilidades (experiencia real) y prácticamente nada sobre actitudes y competencias, para convertirse en una primera prueba para demostrar habilidades como la capacidad de comunicación, empatía, organización..., sin apartar la formación.
Esta innovación permite recoger información que en el formato tradicional no tenía cabida, por ejemplo, explicar con detalle las funciones desarrolladas en experiencias laborales anteriores. También ofrece la oportunidad de mostrar actitudes como son: el entusiasmo, la motivación, el disponer de objetivos concretos..., aspectos importantísimos en los procesos de selección (en especial cuando se carece de experiencia).
Sin embargo, todas estas oportunidades o fortalezas también pueden convertirse en amenazas y debilidades si no somos capaces de evidenciarlas o lo hacemos de forma inadecuada. Por ello, la preparación de un videocurriculum es clave (realmente, la de un curriculum tradicional también lo es aunque mucha gente lo pase por alto) y, en este sentido, debemos asegurarnos de disponer de toda la información (fechas, nombres...), organizarla de forma razonable y rentabilizando el tiempo que invertimos en transmitirla (destacando aquellos aspectos relacionados con las características del puesto) y, sobre todo, identificar nuestros puntos fuertes para compartir la información con una imagen de seguridad. Este proceso previo, sin duda, minimizará la tensión y la dificultad que, en general, supone situarse ante una cámara y ser capaces de cumplir con las expectativas del seleccionador. A partir de aquí: ¡luces, cámara y ACCIÓN!
Elisa Espony ©Taller Digital de la Universidad de Alicante
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